
La guerra comercial entre Estados Unidos y China abre un nuevo capítulo y afectará a los vehículos eléctricos chinos. El gobierno del presidente Joe Biden decidió elevar los aranceles del 27% al 100% como medida para proteger la industria nacional, frente a los bajos precios de los autos chinos.
Pero esta alza en los aranceles no solo afecta a los vehículos eléctricos provenientes de China. También se ven afectadas las baterías chinas de iones de litio, que aumentan del 7.5% al 25%, y los de los minerales esenciales chinos para fabricación de baterías, como el manganeso y el cobalto, que pasarán del 0% al 25%.

Otros productos afectados son las importaciones de acero y aluminio, semiconductores, células solares, grúas y productos médicos. De acuerdo con la BBC, el gobierno chino dice que tomará “todas las medidas necesarias” para proteger sus derechos.
«China se opone a la imposición unilateral de aranceles que violan las reglas de la Organización Mundial del Comercio, y tomará todas las medidas necesarias para proteger sus derechos legítimos», dijo el martes a los periodistas el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin.

Por su parte la Casa Blanca, señaló que las exportaciones chinas de vehículos eléctricos en el mundo crecieron un 70%, entre 2022 y 2023, y cuyos precios bajos son beneficiados por los subsidios del gobierno. Sus principales mercados son los países de Unión Europea, Reino Unido, Asia y Latinoamérica, mientras que Estados Unidos aun no revela un ingreso masivo de productos de origen Chino.
La Comisión Europea por su parte, abrió el año pasado su propia investigación sobre los subsidios chinos a los vehículos eléctricos, para una posible alza de aranceles. Sin embargo los fabricantes europeos no están unificados con este criterio.

De acuerdo con el portal, Wired, la semana pasada, directivos de BMW y Volkswagenadvirtieron que elevar los aranceles de la Unión Europea podrían ser contraproducentes y obligar a los chinos a tomar represalias. China es el principal mercado para muchos fabricantes europeos.
A comienzos de este año, Ola Källenius, CEO de Mercedes-Benz, argumentó que “la Unión Europea debería reducir, y no aumentar, los aranceles contra los vehículos eléctricos chinos para empujar a otros fabricantes a competir. En un mercado abierto tendrá muchas más probabilidades de impulsar a las empresas europeas a mejorar”.

Recientemente Luca de Meo, CEO de Renault y presidente de la ACEA (Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles), dio a conocer una propuesta que contribuya en Europa a adoptar medidas económicas para promover vehículos eléctricos más asequibles.
De Meo pide a los políticos europeos, un plan de incentivos económicos que permita enfrentar a la cada vez más poderosa industria China. Para el directivo, la industria europea debe hacer lo hecho por el fabricante de aviones Airbus hace unos años, y fomentar una cooperación más profunda entre los fabricantes de automóviles.

Por lo pronto esta guerra comercial entre Estados Unidos y China, podría tener un efecto dominó en la economía global, al ser dos países clave en el comercio internacional. De lo que se trata realmente, es una lucha por la hegemonía económica global y también tecnológica, en donde China podría llevar la delantera.
Fuente: WWW:AUTOSDEPRIMERA.COM






