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El Jimny GLX AT no ha cambiado de opinión: sigue siendo el todoterreno más honesto del mercado

a bordo del Suzuki Jimny 3 puertas GLX AT

Hay vehículos que existen para competir y vehículos que existen porque nadie más hace lo que ellos hacen. El Suzuki Jimny pertenece a la segunda categoría. Mientras el mercado chileno se llenó de SUV compactos con tracción delantera y vocación urbana, Suzuki sostuvo su apuesta: chasis de largueros, ejes rígidos, caja reductora y un peso de apenas 1.130 kilogramos en la versión GLX AT de tres puertas. Esa coherencia tiene un precio de $17.990.000, con bono de financiamiento incluido.

La versión GLX AT encabeza la gama de tres puertas. Sobre la GL de base, suma climatizador, radio multimedia con pantalla táctil de 9 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto inalámbrico, volante forrado en cuero, espejos exteriores ajustables eléctricamente, llantas de aleación de 15 pulgadas y un conjunto de sistemas ADAS que incluye alerta de colisión frontal, frenado autónomo de emergencia, control de velocidad crucero adaptativo y asistencias de salida y centrado de carril. Es una dotación que en otro segmento sonaría a mínimo indispensable. Aquí, en un todoterreno de perfil tan utilitario, representa un salto cualitativo genuino.

a bordo del Suzuki Jimny 3 puertas GLX AT

¿Cómo es el diseño exterior del Jimny GLX 3 puertas?

El Jimny no intenta parecer otra cosa. Su silueta rectangular, con capó casi plano, faros de contorno circular y rueda de repuesto integrada en el portón trasero, remite sin rodeos a los todoterrenos de trabajo de los años setenta. En el contexto del mercado actual, esa honestidad formal es su diferencial estético más potente.

Los parachoques delantero y trasero, junto con las protecciones de ruedas en plástico negro, no admiten pintura en color carrocería: son piezas pensadas para resistir, no para decorar. Las versiones bitono combinan techos contrastados que acentúan la verticalidad de la carrocería y le dan una personalidad visual reconocible. El ángulo de entrada de 37 grados y el de salida de 49 grados son geometría funcional, no datos de catálogo. Con 210 milímetros de altura libre al suelo, el conjunto ofrece credenciales off-road que su apariencia no necesita exagerar.

Interior y tecnología: claridad por encima del lujo

A bordo del Jimny GLX AT, el habitáculo define sus prioridades sin ambigüedad. Las terminaciones son duras y básicas en su mayor parte, pero la disposición de mandos es intuitiva y la visibilidad perimetral resulta sobresaliente. La estructura verticalmente orientada de la carrocería permite al conductor leer con facilidad los ángulos del vehículo en terreno irregular, algo que los SUV de carrocería curvada no pueden ofrecer de la misma manera.

La pantalla de 9 pulgadas es fluida y la conectividad inalámbrica con los principales sistemas de navegación y entretenimiento funciona sin complicaciones. El volante forrado y los asientos delanteros ofrecen un nivel de confort adecuado para trayectos urbanos e interurbanos de duración media. El habitáculo trasero refleja el formato de tres puertas: plazas justas para adultos y acceso que requiere agilidad. La capacidad del maletero es de 85 litros con los asientos traseros en uso y de 377 litros al plegarlos. Los sensores de estacionamiento traseros facilitan las maniobras en espacios reducidos y son un acierto en una versión de estas dimensiones.

a bordo del Suzuki Jimny 3 puertas GLX AT

¿Cómo responde el Jimny GLX AT en ciudad y ruta?

En el tráfico urbano, el Jimny 3 puertas GLX AT sorprende por su manejabilidad. Su largo de apenas 3.630 milímetros y un radio de giro de 4,9 metros lo convierten en un vehículo que se abre camino entre los tacos y los estacionamientos con una eficiencia que sus proporciones cuadradas no anticipan. La dirección asistida eléctricamente es liviana y responde con suficiente precisión para el perfil del vehículo.

El motor 1.5 litros atmosférico de cuatro cilindros entrega 100 caballos y 130 newton-metro de torque. Es suficiente para la masa del vehículo en condiciones normales, pero la reserva de potencia se reduce con rapidez en autopista o en adelantamientos. A velocidades sostenidas, el motor filtra al habitáculo un nivel de ruido que supera en algunos decibeles lo que cabría esperar para un uso cotidiano frecuente: no genera fatiga inmediata, pero es perceptible y constante.

La caja automática de cuatro marchas es el componente que más condiciona la experiencia en ruta. Ante pendientes moderadas o variaciones de velocidad en autopista, la transmisión pasa de cuarta a tercera —y viceversa— de manera brusca. Ese cambio genera tirones apreciables y eleva el régimen del motor desde unas aceptables 2.500 rpm hasta más de 4.000, con el consiguiente aumento de ruido y consumo. En terreno, esta lógica de relaciones cortas tiene sentido. En carretera pavimentada con velocidad sostenida, se transforma en una fuente de incomodidad recurrente. El consumo combinado homologado de la versión GLX AT es de 11,8 km/l según el ciclo NEDC.

Fuera del asfalto: el terreno donde todo cobra sentido

Es donde el Jimny recupera su razón de ser por completo. El sistema AllGrip Pro permite seleccionar entre tracción trasera en 2H, tracción integral en 4H para terrenos irregulares a velocidad moderada, y 4L con la reductora activa para los escenarios más exigentes. La selección se hace con una palanca de transferencia física: sin pantallas, sin menús intermedios, sin margen para la confusión.

Los ejes rígidos delantero y trasero, con suspensión de resortes helicoidales, permiten una articulación que mantiene el contacto de los cuatro neumáticos con el suelo en condiciones donde los sistemas de suspensión independiente de los crossover convencionales simplemente no llegan. El Hill Hold Control y el Hill Descent Control son asistencias que ganan valor especial para conductores sin experiencia off-road extensa. Con neumáticos de 195/80 R15, el equilibrio entre tracción en tierra y comportamiento en asfalto es razonable para un vehículo de este formato.

a bordo del Suzuki Jimny 3 puertas GLX AT

Equipamiento de serie y aspectos a considerar

La versión GLX AT tiene una dotación que cubre con solidez las necesidades de conectividad y seguridad activa. El paquete ADAS completo, la pantalla de 9 pulgadas con conectividad inalámbrica, el climatizador y los sensores de estacionamiento traseros conforman un conjunto difícil de encontrar en un todoterreno de perfil funcional a este precio.

Las características que algunos podrían calificar como carencias son, en realidad, decisiones de diseño: no hay suspensión independiente, no hay caja de cambios con más de cuatro marchas, no hay insonorización de nivel premium. El Jimny GLX AT es lo que es porque eligió serlo. Lo que sí merece atención es la caja automática: para quien planea un uso intensivo en carretera larga, su comportamiento en cambios de régimen debería ser un criterio de evaluación antes de la compra.

Veredicto: fortalezas reales y límites conocidos

A bordo del Suzuki Jimny 3 puertas GLX AT, la conclusión es clara. Este vehículo cumple su propósito con una fidelidad que pocos de sus contemporáneos pueden igualar. Su capacidad todoterreno es genuina. Su dotación de seguridad activa lo sitúa en un nivel inesperado para su segmento. Y su formato compacto lo hace sorprendentemente útil en ciudad.

Las limitaciones también son claras: la caja de cuatro marchas condiciona la comodidad en ruta, el ruido del motor supera lo ideal para velocidades de autopista sostenidas y el espacio interior de tres puertas exige compromisos. Son límites previsibles, no defectos ocultos. El comprador que los conoce de antemano y acepta el trato que el Jimny propone encontrará un aliado de alta fidelidad. El que busca un equilibrio parejo entre off-road y gran turismo debería mirar en otra dirección.

Preguntas frecuentes

¿El Suzuki Jimny 3 puertas GLX AT tiene tracción 4×4 real? Sí. El sistema AllGrip Pro incluye caja de transferencia de dos velocidades con selección manual de modos 2H, 4H y 4L, ejes rígidos delantero y trasero y reductora mecánica. Es un sistema de tracción total de tiempo parcial genuino, sin relación con los sistemas de reparto electrónico de los SUV urbanos convencionales.

¿Cuál es el consumo real del Jimny GLX AT en Chile? El consumo homologado combinado es de 11,8 km/l según el ciclo NEDC. En uso urbano sin autopista desciende a 10,3 km/l. En ruta, los cambios frecuentes entre tercera y cuarta de la caja automática pueden elevar el consumo real por encima de los valores de laboratorio en recorridos con pendientes o velocidades variables.

¿Vale la pena pagar la diferencia por el Jimny GLX AT frente a la GL? El salto en precio respecto a la GL se justifica principalmente por el sistema ADAS completo, la pantalla de 9 pulgadas con CarPlay inalámbrico, el climatizador y los sensores de estacionamiento traseros. Para quienes priorizan la seguridad activa y la conectividad sin sacrificar el ADN off-road del Jimny, la versión GLX AT es la opción más completa de la gama de tres puertas.

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