En el marco de su estrategia global de innovación, el Instituto de Investigación Automotriz BAIC R&D anunció un importante avance en el desarrollo de baterías para autos eléctricos, marcando un nuevo hito en la evolución de la electromovilidad. La compañía presentó una tecnología basada en baterías de sodio capaz de alcanzar una carga completa en aproximadamente 11 minutos, posicionándose como una de las soluciones más rápidas del mercado.

Este desarrollo se sustenta en una arquitectura de carga rápida 4C, que permite una reposición de energía significativamente más veloz en comparación con tecnologías actuales. Además, la batería alcanza una densidad energética cercana a los 170 Wh/kg, consolidándose como una alternativa competitiva dentro del segmento de vehículos eléctricos y nuevas energías.
La apuesta de BAIC no solo apunta a reducir los tiempos de carga, sino también a diversificar las tecnologías disponibles en la industria automotriz. En este escenario, las baterías de sodio han ganado protagonismo a nivel global debido a su menor costo, mayor disponibilidad de materias primas y menor dependencia de minerales críticos como el litio, un factor clave en la sostenibilidad del ecosistema eléctrico.
En línea con esta visión, la compañía ha intensificado su inversión en investigación y desarrollo (I+D), consolidando una estrategia orientada a liderar la transición hacia soluciones energéticas más eficientes, seguras y accesibles. Este trabajo incluye el desarrollo de nuevas arquitecturas de baterías, así como la generación de propiedad intelectual, con un total de 20 patentes registradas asociadas a esta tecnología emergente.

El avance de BAIC se enmarca en una tendencia global donde la industria busca complementar las actuales baterías de litio con alternativas que respondan a distintos escenarios de uso. En ese sentido, las baterías de sodio destacan por su alto desempeño en condiciones extremas, su seguridad operativa y su potencial en aplicaciones de alto rendimiento.
Según información oficial, el sistema puede operar en un amplio rango térmico, entre -40 °C y 60 °C, manteniendo una retención de energía superior al 92% a -20 °C, lo que representa una ventaja significativa en mercados con climas exigentes.
Para BAIC, este desarrollo representa un paso clave en su visión de futuro, donde la electromovilidad se sustenta en la combinación de innovación, eficiencia energética y mayor accesibilidad para los usuarios, acelerando así la transición hacia una movilidad más sustentable.





