Con la llegada del invierno, la lluvia y las bajas temperaturas vuelven a poner a prueba la seguridad vial. Michelin recuerda que los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera, por lo que su estado y mantenimiento resultan decisivos para preservar adherencia y control, especialmente en pavimento mojado y frío.
Las condiciones invernales incrementan las distancias de frenado y pueden reducir la capacidad de respuesta del vehículo por la presencia de agua, barro, escarcha o hielo. Para mitigar estos riesgos, Michelin recomienda revisar periódicamente los neumáticos y adaptar la conducta al manejo preventivo.

Recomendaciones clave para el cuidado de neumáticos en invierno
- Revisar la presión de inflado: las bajas temperaturas disminuyen la presión. Controlarla al menos una vez al mes y antes de viajes largos mejora la estabilidad y el consumo.
- Verificar el desgaste de la banda de rodadura: una profundidad adecuada de los surcos facilita la evacuación de agua y reduce el riesgo de aquaplaning.
- Inspeccionar daños: cortes, grietas, deformaciones o golpes afectan el rendimiento y la seguridad del neumático.
- Alineación y balanceo: realizar estas mantenciones cuando sea necesario garantiza un desgaste uniforme y mejor estabilidad.
- Elegir neumáticos adecuados para bajas temperaturas: cuando las temperaturas se mantienen por debajo de 7°C, los neumáticos de invierno o All Season certificados ofrecen mejor adherencia y frenado.
Consejos de conducción bajo la lluvia
- Reducir la velocidad y evitar maniobras bruscas.
- Aumentar la distancia de seguridad con el vehículo que precede.
- Frenar y acelerar de forma progresiva para mantener la tracción.
- Mantener buena visibilidad: revisar limpiaparabrisas y sistemas de iluminación.
- Evitar charcos profundos que puedan provocar aquaplaning.
- Extremar precauciones en puentes, tramos de montaña y sectores con poca insolación, donde puede formarse hielo.
Por qué importa: más allá de la nieve
Aunque la nieve concentra la atención, muchos incidentes ocurren sobre pavimento frío o mojado. Mantener la presión correcta, una banda de rodadura en buen estado y neumáticos adecuados para bajas temperaturas junto a una conducción preventiva son medidas efectivas para reducir siniestros en la temporada invernal.
Puntos prácticos adicionales
- Verificar la presión con neumáticos fríos y usar la especificación del fabricante del vehículo.
- Reemplazar neumáticos cuando la profundidad de surco esté por debajo de lo recomendado (consultar normativa local).
- Llevar un kit básico: linterna, chaleco reflectante, triángulos y un inflador portátil.
- Programar mantenciones en talleres autorizados para garantizar la seguridad de la posventa.




