La seguridad del Full Self-Driving de Tesla quedó otra vez bajo la lupa luego de que Reuters revisara correspondencia entre la compañía y reguladores europeos. El documento central es un correo enviado por Ivan Komusanac, gerente de políticas de Tesla, a las autoridades suecas, poco después de que Países Bajos otorgara una aprobación provisional al sistema el 10 de abril. Adjunta a ese correo iba una presentación que repetía una afirmación ya conocida: que los Tesla con FSD activado pueden recorrer más de siete veces la distancia entre choques que un conductor humano promedio en Estados Unidos.
El mismo material sostenía que el sistema podría haber salvado 32.000 vidas y evitado 1,9 millones de lesiones. Diez de los once investigadores en seguridad vial consultados por Reuters coincidieron en que esa cifra parte de un supuesto irreal: que cada vehículo circulando en Estados Unidos —incluyendo camiones de carga y motocicletas, con perfiles de riesgo muy distintos— fuera reemplazado por un Tesla equipado con FSD.
¿Cómo llegó Tesla a este punto con los reguladores europeos?
El acercamiento de Tesla a Países Bajos no es reciente. En noviembre de 2024, la compañía envió una carta a la RDW, el organismo neerlandés de homologación vehicular, con un enlace a su informe de seguridad y la afirmación de que «el mayor uso» del FSD «genera carreteras más seguras». Tras más de un año de pruebas en pistas y vías públicas, la RDW aprobó en abril el uso provisional del sistema y ahora gestiona, en nombre de Tesla, una aprobación válida para toda la Unión Europea.
Consultada por Reuters sobre las cifras cuestionadas, la RDW respondió que «no se basa en afirmaciones de marketing ni en estadísticas externas» para tomar decisiones, y que realiza sus propias «pruebas, análisis y verificaciones» en carretera y circuito cerrado. La agencia no precisó, sin embargo, si evaluó la validez de las estadísticas estadounidenses que Tesla compartió con Suecia, ni qué tipo de datos midió durante el proceso.

El contexto regulatorio no jugaba a favor de Tesla
Esta controversia se suma a objeciones previas de reguladores en Suecia, Finlandia, Dinamarca y Noruega, que ya habían cuestionado si el nombre «Full Self-Driving» induce a error entre los conductores, además de señalar comportamientos del sistema vinculados a exceso de velocidad y rendimiento en pavimento helado. El Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC) también expresó su preocupación: según Dudley Curtis, vocero de la organización, le inquieta que Tesla haya presentado «datos de seguridad poco fiables» provenientes de Estados Unidos ante autoridades suecas.
Para que el FSD obtenga aprobación a escala de la Unión Europea, representantes de países que sumen el 55% de los Estados miembros y el 65% de la población del bloque deben votar a favor. Mientras esa votación se define, Países Bajos, Lituania, Bélgica y Dinamarca ya habilitaron el sistema a nivel nacional.
Lo que está en juego para Tesla en Europa
El mercado europeo no es un detalle menor para la marca. Sus ventas cayeron el año pasado en medio del rechazo a la actividad política de Elon Musk, y BYD la ha superado en volumen durante varios meses consecutivos. La aprobación del FSD aparece como una pieza central de su estrategia de recuperación regional.
La pregunta que queda abierta no es solo técnica: es si una tecnología que aspira a transformar la conducción puede ganarse la confianza de los reguladores con cifras que ni los propios expertos en seguridad están dispuestos a avalar.
Preguntas frecuentes
¿Qué cifra de seguridad de Tesla cuestionó Reuters?
La afirmación de que el FSD pudo haber salvado 32.000 vidas, basada en el supuesto de que todos los vehículos de EE.UU. fueran reemplazados por Teslas con FSD.
¿Qué dijo la RDW sobre los datos de Tesla?
Que no se basa en estadísticas externas, sino en sus propias pruebas, aunque no aclaró si evaluó las cifras estadounidenses entregadas a Suecia.
¿Qué países ya habilitaron el FSD a nivel nacional?
Países Bajos, Lituania, Bélgica y Dinamarca, mientras se define la votación para la aprobación en toda la UE.




